lunes, 4 de agosto de 2014

Quintero -Balcázar-Rendón

MUCHAS ARMAS sin control
que dejan familias abandonadas
dejándolos sin ver el sol
haciendo que sean recordadas.
Nacemos para vivir
pero morimos antes de hacerlo,
vivir es un privilegio
pero hoy la sangre es el precio.
En oídos sordos
el sonido de las armas,
en bocas mudas
reclamos de afectados.
¿Qué hemos creado?
Un río de lágrimas
y sobre nuestras almas
caudales de sangre.
Maldíceme sin cesar
pero tus acciones son mi tumba,
tu sordera mi tortura
ý tu silencio mi incongruencia.
Si, soy un asesino
pero mi reflejo es idéntico al tuyo
mi mano aprieta el gatillo
¡pero tú cortas mi cartucho!
Tu rostro no puedo ver más
extraño tu risa y mirar
que no daría yo por volver a amar.
Imposible, ya que un arma
ha tomado tu lugar.